Al ritmo de la batucada y con el ánimo de su cuerpo de “cheerleaders”, el Recinto de Río Piedras le dio la bienvenida a los 2,823 estudiantes de nuevo ingreso que conformarán la nueva cepa de universitarios del primer centro docente del país, cuando inicien las clases en agosto.
Los llamados “prepas” fueron recibidos en el Teatro de la Universidad, hoy, en donde estudiantes orientadores del Recinto, así como personal del Decanato de Estudiantes y la rectora de la Institución, Gladys Escalona de Motta, le dieron la bienvenida a lo que será su segundo hogar por los próximos cuatro a cinco años. Este grupo está conformado por una población de 1,855 féminas, y 938 varones. Entre estos 1,107 (39 por ciento) son de escuelas públicas; 1,660 (59 por ciento) de escuelas privadas; y 53 (2 por ciento) de otro tipo de formación educativa.
En su mensaje, Escalona de Motta les recordó a los estudiantes la importancia que debe de representar para ellos, el haber sido aceptados en la “más completa institución de educación superior en el Caribe, lo que los convierte a ustedes en los ‘prepas’ más duros del Caribe entero”. De igual forma, les prometió una experiencia universitaria “plena de oportunidades académicas, de actividades culturales y recreativas para todos los gustos e intereses”, con la ayuda de “los mejores profesores del país”.
“Les prometo, en fin, que sus años de estudios en esta universidad cambiarán sus vidas totalmente: los harán más sabios, más prudentes, más capaces y, sobre todo, los harán más valientes. Esa valentía es lo que distingue siempre a nuestros egresados: con ella pueden abrirnos nuevos caminos y crear mejores oportunidades para la sociedad puertorriqueña y para el mundo. Gracias a la educación que obtendrán aquí, además de largas noches de estudio, ustedes pueden esperar también, una larga vida de éxitos”, añadió la Rectora.
Una vez reunidos en el Teatro, tanto los nuevos universitarios como sus padres pudieron disfrutar de una orientación sobre los servicios que la Universidad ofrece para el proceso de adaptación de los nuevos ingresados. Entre estos, asistencia económica, vivienda y consejería académica. Para ello el Programa de Estudiantes Orientadores del Recinto interpretó una pequeña pieza teatral, en donde los personajes sobrellevaban las peripecias que conlleva ser un estudiante universitario de nuevo ingreso. A esto, se le sumó una feria de servicios a los padres y un recorrido por la Universidad.
