DESCUBRE “LO ETERNO Y LO PERECEDERO” DE LA INDIA Y NEPAL IVETTE FRED Por Ziara González Nieves / Notic@mpus Paisajes antagónicos componen los matices de la India. Esos que se delinean entre la extrema pobreza y la riqueza exuberante. También existe la disparidad de los vivos que comparten su aire con el silencio de los muertos, en calles inundadas de gente. Por otra parte, se encuentra la República Federal Democrática de Nepal. Anteriormente conocido como Reino de Nepal, es una República situada en el Himalaya; que fue el último reino hindú del mundo, y hasta el 18 de mayo de 2006 el único estado oficialmente hinduista, cuando fue declarado estado secular. Nepal es un país que ha sufrido en el intento de implantar democracia, y con el yugo de la tensión que crea el sistema de castas que no desea que la misma se implante, a pesar de que existen muchos indios que quieren eliminarlo. La inmensidad de la gente, de la pobreza, de la alegría, de cómo estas personas superan sus dificultades, tiene todo que ver con un sentido profundamente religioso de la vida. Nepal y la India comparten frontera. En ese paisaje que abruma y enamora, la catedrática Ivette Fred se vio sumergida cuando viajara a esas tierras durante mayo y junio del 2007. Esto como parte de una promesa que le hiciera a su amiga, la doctora en filosofía, Manidipa Sen. “Nos conocimos en St. Andrews, Escocia, en el año 1994, cuando ambas cursábamos estudios doctorales en filosofía. Su sensatez y humanidad me impactaron mucho. Me enamoré del alma de la India escuchándola hablar de su país con la nostalgia del que está lejos mientras saboreábamos suculentos platos que ella cocinaba para nosotras, o mis platos puertorriqueños que a ella le encantaban. Cuando terminó sus estudios en 1996 le prometí que iría a visitarla. Luego de 11 años, pude cumplir mi promesa. Reconocí su apartamento, en el campus de la Universidad de Jawaharhal Nehru en Delhi, porque estaba lleno de tiestos con trinitarias en el balcón. ‘Ahí vive Manidipa’, me dije. Siempre quise ir a Nepal para ver el Monte Everest y las Himalayas”, cuenta esta profesora del Departamento de Humanidades de la Facultad de Estudios Generales y en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades, en la Universidad de Puerto Rico- Recinto de Río Piedras. Su aventura desembocó en la exposición “Entre lo eterno y lo perecedero: Miradas a la India y Nepal, la cual se presenta en el Vestíbulo de la Biblioteca José M. Lázaro, del Recinto de Río Piedras. La misma consta de 65 fotografías, escogidas de sobre 1,200, que dan fe de las realidades que Fred pudo escudriñar durante su viaje. Ésta busca dejar en la memoria del espectador los ritos y monumentos funerario, la vida cotidiana, los jardines, palacios, los templos eróticos de Khajuraho (una pequeña localidad situada en el estado de Madhya Pradesh, en la India), y templos de la India y Nepal. Todas reflejan las historias que más marcaron a Fred durante su travesía. Dentro de todas esas fábulas reales que la catedrática se vio sumergida, sin duda fue el concepto de vida y muerte, y la religiosidad que más la impactó. Lo que provocó su deseo de que lo vivido no quedara en una memoria rota y se tradujera en la exposición “Entre lo eterno y lo perecedero”. “Lo que vi fue un constante devenir en el cual todo está unido con todo: la vida, la muerte, la alegría, la tristeza, la sexualidad, la opulencia, la familia, la enfermedad. Lo más que me impactó fue el tratamiento del muerto en estas culturas. Se le prepara en la casa antes de llevarle al crematorio, se le baña, perfuma y viste con telas de colores brillantes; se le unge con aromáticos aceites y con abundante incienso. Estas personas reconocen la muerte como parte esencial de la vida. Sin embargo, la muerte del cuerpo no significa la muerte del alma. El alma reencarnará tantas veces como sea necesario hasta lograr su purificación. La familia toca al cadáver con mucha delicadeza, respetando a ese cuerpo que albergó un alma en esta vida. Este honroso tratamiento del muerto en estas culturas me parece una prueba fehaciente del valor que otorgan a la persona y a la dignidad humana”, puntualiza. La exposición de Fred estará disponible para el disfrute del público universitario y general hasta el 19 de marzo.
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