LA ETERNA BÚSQUEDA DE LA VERDAD Y EL CONOCIMIENTO

Por Ziara González Nieves / Notic@mpus

zigonzalez@uprrp.edu

“Yo, Galileo Galilei,… puesto de rodillas ante vosotros, señores Cardenales Inquisidores generales… declaro,… por cuanto este Santo Oficio ha mandado judicialmente que abandone la falsa opinión que he sostenido, de que el Sol está en el centro del Universo e inmóvil; que no profese, defienda ni, de cualquier manera que sea, enseñe, ni de palabra ni por escrito, dicha doctrina, prohibida por ser contraria a las Sagradas Escrituras...

En consecuencia,…con sinceridad y de corazón y fe no fingida, abjuro, maldigo y detesto los arriba mencionados errores y herejías”.

-Galileo Galilei, 1633-

Para Galileo Galilei la tierra se siguió moviendo y el hombre continuó buscando una verdad que fuera superior a las demás existentes. Verdades que le llevaron a establecer un conocimiento superior al adquirido por generaciones pasadas y que hoy conducen a la humanidad a una era de revolución científica;  la cual inició el físico italiano apabullado por la gran verdad que susurró en el Tribunal de la Inquisición, el 22 de julio de 1633, a sus 79 años… “Eppur se mouve”.

Para el doctor en historia Luis Enrique Otero Carvajal, en pleno siglo 21 la Tierra sigue moviéndose  al desarrollo del conocimiento y de las nuevas tecnologías que han traído una vasta cultura informática, un mundo globalizado, más próximo desde todos sus rincones, una lucha por el poder y un incremento en la perdida de sus recursos naturales. Si  duda, los constantes cambios de la humanidad en los últimos dos siglos han provocado una urgencia de repensar los preceptos sociales y económicos con los que se rige.

“La importancia que tuvo la revolución científica del  siglo 17- por la que con las figuras de Copérnico, Galileo y Newton se fundó la ciencia moderna- es que ha ampliado la comprensión de la naturaleza y la aplicación de ese conocimiento científico, para desarrollar toda la tecnología que ha permitido el desarrollo en la humanidad de los últimos tres siglos. Una vez descubierto, con ese conocimiento se puso a la naturaleza al servicio del hombre y se terminó con esa larguísima historia de la humanidad, en donde el hombre había estado sometido a la luz de los acontecimientos naturales (…). Eso nos obliga a repensar las ciencias y nos obliga a repensar el mundo y nuestra representación que hacemos del mundo y de la naturaleza frente a la visión determinista, que había caracterizado a las ciencias”; explicó Otero Carvajal, quien presentó el pasado miércoles 12 de septiembre la Vigésima Lección Inaugural de la Facultad de Estudios Generales: “Eppur se muove: Verdad y Conocimiento de Galileo a Stephen Hawking”.

 

 

 

En su lección, el historiado hizo un resumen de los aportes más importantes al conocimiento humano: la revolución newtoniana, la Ilustración, la teoría del progreso de cristalización de la Modernidad; los postulados de Kant y Darwin; la teoría electromagnética de la luz, la del calor y desarrollo de la termodinámica, Eistein y su teoría de la relatividad y la teoría cuántica y la discontinuidad en la física. Todos aportes que colocan a la humanidad en el estado en que se encuentra, para bien o para mal.

“La revolución científica del siglo XX ha dado lugar a una nueva representación del Universo y de la Naturaleza. Del Universo infinito y estático de la época Moderna, surgido de la revolución newtoniana, se ha pasado al universo dinámico y en expansión de las revoluciones relativista y cuántica. De la Naturaleza regida por leyes deterministas se ha pasado a una concepción de la Naturaleza articulada sobre la base de los procesos complejos, en los que el carácter probabilístico de los fenómenos cuánticos afecta no sólo al ámbito de la física del microcosmos y del macrocosmos sino también a los propios procesos biológicos, consecuencia de la bioquímica de los organismos vivos y la inestabilidad de los sistemas ecológicos”, explicó Otero Carvajal en su ponencia. 

Para el catedrático invitado la intervención del hombre en el manejo del ecosistema se ha multiplicado y el crecimiento económico ha provocado que se explote los recursos naturales sin darles la oportunidad para que se adapten a los cambios que se encuentra sufriendo el Planeta. Como consecuencia de esto, el historiador aseguró, en entrevista previa a la presentación con Notic@mpus, que se da una escasez de recursos vitales para el mantenimiento del desarrollo económico y social del cual el mundo está inmerso, como lo es el caso del petróleo. Todo esto ponen en perspectiva a una sociedad que debe de reenfocar hacía donde se dirigen sus intereses.

Para culminar la conferencia; a la que asistieron el presidente de la Universidad, Lic. Antonio García Padilla, y la rectora del Recinto, Gladys Escalona de Motta, así como profesores y estudiantes; Otero Carvajal pronunció una cita de Thomas S. Kuhn, que reflejan con gran claridad las consecuencias de la revolución científica:

"Las nuevas teorías físicas han sido rechazadas constantemente, como la teoría de Newton, por hombres que, aunque hayan admitido el nuevo poder de resolver de esta manera los problemas anteriormente sin aparente solución, han insistido sin embargo en el hecho de que no explican nada. Las generaciones siguientes, acostumbradas a utilizar la nueva teoría a causa de su potencia, generalmente la han encontrado explicativa por sí misma. El éxito pragmático de una teoría científica parece garantizar el éxito final del modo explicativo que se le asocia. Sin embargo una fuerza explicativa puede esperar mucho tiempo antes de venir. La experiencia de bastantes contemporáneos con la mecánica cuántica y la relatividad sugiere que pueda creerse en una nueva teoría con profunda convicción y sin embargo no adquirir la nueva preparación y la costumbre para considerarla explicativa.”

Notic@mpus

   
Universidad de Puerto Rico • Recinto de Río Piedras
 

 

 

 

 

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