IVELISSE RUBIO: LA PASIÓN DE ENSEÑAR Por Ziara González Nieves / Notic@mpus Profesora del Recinto de Río Piedras recibe prestigioso premio Dra. Etta Z. Falconer Con ojos brillosos y sonrisa sincera la doctora Ivelisse Rubio no duda ni un segundo en contestar cuando se le pregunta si prefiere la mentoría o la investigación. “La mentoría. Pero entiendo la importancia de la investigación y la satisfacción de tener un problema y de repente encontrar una solución a ella es también satisfactoria. Pero nada compara con los estudiantes, cuando terminan, cuando regresan. Yo soy maestra, y eso me encanta. Yo cambio completamente cuando empiezan las clases, puedo estar triste, lo que sea, entro al salón de clases y me desconecto”. “La mentoría. Pero entiendo la importancia de la investigación y la satisfacción de tener un problema y de repente encontrar una solución a ella es también satisfactoria. Pero nada compara con los estudiantes, cuando terminan, cuando regresan. (…) Yo soy maestra, y eso me encanta. Yo cambio completamente cuando empiezan las clases, puedo estar triste, lo que sea, entro al salón de clases y me desconecto”. Ese amor y dedicación por la enseñanza le valió a la doctora en Matemáticas Aplicadas, de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, el Premio Dra. Etta Z. Falconer por su compromiso a la diversidad y a la mentoría, el cual le fue entregado durante la más reciente conferencia The Infinite Possibilities, el 20 de marzo en Los Ángeles. El premio sirve para reconocer a personas que han demostrado su profesionalismo y compromiso en la mentoría, así como en el incremento de la participación de las mujeres en las ciencias, en particular en las matemáticas. Estas gestiones fueron cumplidas por Rubio a cabalidad, al ser mentora y coordinadora del programa Summer Institute in Mathematics for Undergraduates (SIMU), desde su inauguración en el 1998 hasta su cierre en el 2002. El proyecto inició en el Recinto de Humacao, luego de que uno de sus compañeros de estudios doctorales en la Universidad de Cornell, le hiciera la propuesta. “Yo estaba consciente de que muchas mujeres no participaban de matemáticas y física, pero cuando me fui a estudiar mi doctorado en la Universidad de Cornell, allá me integré a otro tipo de ambiente. Ahí estaba empezando un programa de verano y uno de los fundadores de ese programa, Herber Medina, me dice que por qué no hacíamos algo igual en Puerto Rico. Y yo ingenuamente le dije que sí, como ingenuamente unos dicen que van a hacer las cosas. Y pasó, una vez me gradué, regresé a Puerto Rico y empecé el programa”, explica Rubio, quien labora en la Facultad de Ciencias Naturales del recinto riopedrense desde hace dos años. Una vez en la isla la Profesora tuvo la oportunidad de ingresar al Departamento de Ciencias de Cómputo en el Recinto de Humacao, en donde decidió establecer SIMU. Este programa estaba enfocado en ofrecerles la oportunidad a un grupo de hasta 24 estudiantes hispanos, indio-americanos y puertorriqueños la oportunidad de completar un verano en Puerto Rico, en donde estarían expuestos a intensas jornadas de conferencias e investigación en matemáticas. “Trabajamos con ellos los dos meses del verano, pero el trabajo continuaba todo el año. Un trabajo bien intenso llevándolos a conferencias y tratando de que tuvieran otro tipo de experiencias, para que puedan continuar estudios doctorales, en matemáticas o en áreas relacionadas a las matemáticas”, indica Rubio. |
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Para esta profesora el lograr que sus estudiantes pudieran tener la oportunidad de experimentar las matemáticas como una alternativa de estudios graduados e investigación representa uno de sus mayores logros como profesional y como ser humano. Ya que entiende que de otra manera, tal vez, hubieran sido dirigidos a otras ramas de las ciencias: como la ingeniería o la química. No obstante, pese a las satisfacciones recibidas SIMU culminó luego de cinco años intensos, en los que Rubio dio toda su energía, y abandonó otra de sus pasiones: la investigación. “El programa terminó porque nos agotamos. Herber viajaba todos los veranos a Puerto Rico. Todo el año seguíamos trabajando, fue agotador. Por otro lado, yo quería darme la oportunidad de hacer investigaciones que la había abandonado. Ahora yo entiendo que era un poco irónico que yo estaba tratando de motivar a los estudiantes a que hicieran investigación y, sin embargo, yo no la estaba haciendo”, explica al tiempo que asegura que se encuentra con un nuevo proyecto similar, Mathematical Sciencie Institute. En este programa Rubio trabaja junto a otros cuatro colegas y una alianza con la Universidad de Berkeley, ayudando a estudiantes de minorías a lograr alcanzar un grado de maestría o doctoral en matemáticas, como lo fue el caso de Laura Jiménez y Luis Medina, ambos ex pupilos de la profesora. Laura, quien es mexicana nacida y criada en los Estados Unidos, asegura que la experiencia de participar en el SIMU le sirvió para delinear sus intereses académicos y continuar en estudios de maestría. Por su parte, Luis, puertorriqueño y profesor de matemáticas, indica que la oportunidad le sirvió para poder ayudar a otras generaciones de estudiantes que se encuentren en su misma posición. “Yo tuve mucha mentoría, en realidad cuando yo entré a Humacao, mi gol era hacer un bachillerato y después de ahí, vamos a ver lo que hay. Pero después tuve la dicha de tener a Ivelisse Rubio como mentora, ella fue la primera que me habló del doctorado, fui a SIMU y vi todas las oportunidades de estudio. Ahora como profesor sí creo que hay más oportunidades para las minorías y lo bueno del caso es que hay más estudiantes”, sostiene Luis. Para Rubio, luego de 12 años de fundado SIMU, las posibilidades de que las minorías y las mujeres logren destacarse en el área de las matemáticas ha crecido, pero aún resta por trabajar más. “Las oportunidades han mejorado muchísimo y hay muchísimos esfuerzos. Yo te diría que hace 10 años que ha habido muchos esfuerzos para tratar de atacar ese problema. Ha ido aumentando también la población de hispanos o de minoría en general (que siguen estudios graduados), pero todavía se quedan en bachillerato y no siguen a estudios doctorales”, puntualizó. Fotos J. Perez-Mesa / Notic@mpus |